La cotización mayorista quedó en su menor nivel desde el 31 de julio y acumula una suba de $32,50, equivalente al 2,2%, en lo que va del año. Por su parte, el dólar minorista bajó $5 y finalizó en $1.510 en el Banco Nación, mientras que en la semana retrocedió $10.
El comportamiento fue diferente en el mercado informal. El dólar blue avanzó $5 y cerró en $1.545. Durante la semana, acumuló una suba de $20, equivalente al 1,3%.
En el mercado de futuros, las posiciones terminaron con bajas de entre 0,1% y 0,3%. El volumen negociado alcanzó un equivalente a USD 808,4 millones. El contrato más operado para fines de agosto retrocedió $3,50 y quedó en $1.501.
La evolución del tipo de cambio se produjo luego de que se conociera el dato de inflación de julio, que registró una suba mensual del 2,1%. El índice se aceleró respecto de junio y quedó por encima de las expectativas del mercado. La inflación núcleo fue del 1,8%, mientras que los precios estacionales aumentaron 4,5%.
Especialistas señalaron que la dinámica cambiaria seguirá condicionada por el comportamiento de las tasas de interés y los precios. También destacaron que la estabilidad del tipo de cambio desde mediados de mayo requirió intervenciones del Banco Central, que redujeron el ritmo de compras de divisas.
Las proyecciones hacia los próximos meses contemplan la posibilidad de una mayor presión sobre el mercado cambiario entre septiembre y octubre, en un escenario en el que podrían combinarse una cotización del dólar algo más elevada y tasas nominales superiores.
La cotización mayorista quedó en su menor nivel desde el 31 de julio y acumula una suba de $32,50, equivalente al 2,2%, en lo que va del año. Por su parte, el dólar minorista bajó $5 y finalizó en $1.510 en el Banco Nación, mientras que en la semana retrocedió $10.
El comportamiento fue diferente en el mercado informal. El dólar blue avanzó $5 y cerró en $1.545. Durante la semana, acumuló una suba de $20, equivalente al 1,3%.
En el mercado de futuros, las posiciones terminaron con bajas de entre 0,1% y 0,3%. El volumen negociado alcanzó un equivalente a USD 808,4 millones. El contrato más operado para fines de agosto retrocedió $3,50 y quedó en $1.501.
La evolución del tipo de cambio se produjo luego de que se conociera el dato de inflación de julio, que registró una suba mensual del 2,1%. El índice se aceleró respecto de junio y quedó por encima de las expectativas del mercado. La inflación núcleo fue del 1,8%, mientras que los precios estacionales aumentaron 4,5%.
Especialistas señalaron que la dinámica cambiaria seguirá condicionada por el comportamiento de las tasas de interés y los precios. También destacaron que la estabilidad del tipo de cambio desde mediados de mayo requirió intervenciones del Banco Central, que redujeron el ritmo de compras de divisas.
Las proyecciones hacia los próximos meses contemplan la posibilidad de una mayor presión sobre el mercado cambiario entre septiembre y octubre, en un escenario en el que podrían combinarse una cotización del dólar algo más elevada y tasas nominales superiores.












