El encuentro se realizó en la residencia oficial de La Pampa y reunió a representantes de distintas vertientes del movimiento. La convocatoria buscó reabrir un diálogo que había quedado interrumpido desde agosto y reducir las tensiones entre el kirchnerismo y el sector alineado con el gobernador bonaerense. Al finalizar, los participantes ratificaron su intención de fortalecer la unidad del peronismo y ampliar las alianzas para construir una alternativa política nacional.
La organización estuvo a cargo del diputado Germán Martínez y del senador José Mayans, quienes también habían impulsado la reunión anterior. Además de Kirchner, Kicillof y Massa, participaron el senador santiagueño Gerardo Zamora, mencionado como posible candidato presidencial; el titular de la Auditoría General de la Nación, Juan Manuel Olmos; y los gobernadores Ricardo Quintela, de La Rioja; Sergio Ziliotto, de La Pampa; Gildo Insfrán, de Formosa; y Gustavo Melella, de Tierra del Fuego.
La discusión se produjo después de dos semanas de intensa actividad parlamentaria, atravesadas por los cambios de posición del Gobierno nacional en torno a la emergencia en discapacidad y la Ley de Tierras. También estuvieron presentes las preocupaciones por el endeudamiento de las familias y los recortes al financiamiento universitario. Sin embargo, la principal inquietud del peronismo pasa por las negociaciones entre la Casa Rosada y los mandatarios provinciales para avanzar con la suspensión de las primarias.
Los participantes defendieron la continuidad de las PASO como herramienta de competencia electoral y advirtieron que su eliminación podría perjudicar a la sociedad. Aunque el oficialismo todavía no tendría los votos necesarios para aprobar la suspensión, dentro del justicialismo persiste la desconfianza ante posibles acuerdos con gobernadores, en un escenario en el que el ministro de Economía, Luis Caputo, dispone fondos para obras públicas.
La postura también expone diferencias entre los propios mandatarios peronistas. En la reunión anterior se había advertido que quienes acompañaran la iniciativa oficialista debían asumir la responsabilidad política de facilitar la continuidad del gobierno de Javier Milei. El mensaje estaba dirigido especialmente a gobernadores que mantienen acuerdos parlamentarios con La Libertad Avanza, como Osvaldo Jaldo, Raúl Jalil y Gustavo Sáenz. Melella, por su parte, se manifestó en contra de mantener las primarias.
Ante la posibilidad de que el Gobierno consiga suspenderlas, el peronismo analiza alternativas para definir sus candidaturas mediante una competencia interna de alcance nacional. La propuesta había sido planteada en agosto por el senador Sergio Uñac, quien ya comenzó a posicionarse en la carrera presidencial.
Un antecedente de ese mecanismo se encuentra en Chaco, donde el Partido Justicialista acordó organizar una interna tras la suspensión de las primarias provinciales. El sistema contempla una competencia regional acumulativa, con un padrón amplio, aunque restringido a quienes no estén afiliados a otras fuerzas políticas. La experiencia podría funcionar como referencia para una eventual implementación nacional.
La discusión sobre las reglas electorales está directamente vinculada con la disputa por el liderazgo del espacio. Kicillof considera que la selección de candidaturas debe resolverse mediante el voto y no a través de acuerdos reservados entre dirigentes. En su entorno confían en que el gobernador bonaerense puede imponerse frente a otros aspirantes del peronismo, en una competencia que también lo enfrenta con el kirchnerismo.
El mandatario provincial cuestionó la posibilidad de eliminar las PASO y sostuvo que esa decisión beneficiaría a Milei. Además, acusó al Gobierno nacional de intentar modificar las reglas electorales de acuerdo con sus intereses políticos y planteó la necesidad de construir una propuesta nacional capaz de ofrecer una alternativa a La Libertad Avanza.
Massa coincide con la idea de combinar unidad y competencia interna, aunque evita confirmar sus intenciones electorales. En las últimas semanas comenzó a incrementar su exposición pública y, durante un encuentro con rectores de universidades públicas, expresó su expectativa de que el año próximo se produzca un cambio político a través de las urnas.
El exministro sostiene que todavía no es momento de definir candidaturas, pero sus movimientos reflejan una búsqueda de mayor protagonismo. Entre sus objetivos aparece la posibilidad de articular una eventual postulación con los intereses de Cristina Kirchner y conseguir su respaldo antes del cierre de listas. En esa línea se inscribió su visita a San José 1111, realizada en la víspera del Día de la Lealtad.
El kirchnerismo, en tanto, mantiene su respaldo a la candidatura de la expresidenta y plantea que cualquier acuerdo debe reconocer su trayectoria y su peso dentro del movimiento. Desde ese sector cuestionan que la discusión por la conducción se desarrolle como si todos los dirigentes estuvieran en igualdad de condiciones, mientras Cristina Kirchner permanece detenida e inhabilitada.
En ese contexto, el espacio también sigue de cerca la posibilidad de que las Naciones Unidas emitan una resolución favorable a la expresidenta, que pueda fortalecer un recurso de revisión ante los tribunales argentinos. La definición de las candidaturas, la continuidad de las primarias y la relación entre las distintas corrientes aparecen así entre los principales desafíos del peronismo de cara a 2027.
El encuentro se realizó en la residencia oficial de La Pampa y reunió a representantes de distintas vertientes del movimiento. La convocatoria buscó reabrir un diálogo que había quedado interrumpido desde agosto y reducir las tensiones entre el kirchnerismo y el sector alineado con el gobernador bonaerense. Al finalizar, los participantes ratificaron su intención de fortalecer la unidad del peronismo y ampliar las alianzas para construir una alternativa política nacional.
La organización estuvo a cargo del diputado Germán Martínez y del senador José Mayans, quienes también habían impulsado la reunión anterior. Además de Kirchner, Kicillof y Massa, participaron el senador santiagueño Gerardo Zamora, mencionado como posible candidato presidencial; el titular de la Auditoría General de la Nación, Juan Manuel Olmos; y los gobernadores Ricardo Quintela, de La Rioja; Sergio Ziliotto, de La Pampa; Gildo Insfrán, de Formosa; y Gustavo Melella, de Tierra del Fuego.
La discusión se produjo después de dos semanas de intensa actividad parlamentaria, atravesadas por los cambios de posición del Gobierno nacional en torno a la emergencia en discapacidad y la Ley de Tierras. También estuvieron presentes las preocupaciones por el endeudamiento de las familias y los recortes al financiamiento universitario. Sin embargo, la principal inquietud del peronismo pasa por las negociaciones entre la Casa Rosada y los mandatarios provinciales para avanzar con la suspensión de las primarias.
Los participantes defendieron la continuidad de las PASO como herramienta de competencia electoral y advirtieron que su eliminación podría perjudicar a la sociedad. Aunque el oficialismo todavía no tendría los votos necesarios para aprobar la suspensión, dentro del justicialismo persiste la desconfianza ante posibles acuerdos con gobernadores, en un escenario en el que el ministro de Economía, Luis Caputo, dispone fondos para obras públicas.
La postura también expone diferencias entre los propios mandatarios peronistas. En la reunión anterior se había advertido que quienes acompañaran la iniciativa oficialista debían asumir la responsabilidad política de facilitar la continuidad del gobierno de Javier Milei. El mensaje estaba dirigido especialmente a gobernadores que mantienen acuerdos parlamentarios con La Libertad Avanza, como Osvaldo Jaldo, Raúl Jalil y Gustavo Sáenz. Melella, por su parte, se manifestó en contra de mantener las primarias.
Ante la posibilidad de que el Gobierno consiga suspenderlas, el peronismo analiza alternativas para definir sus candidaturas mediante una competencia interna de alcance nacional. La propuesta había sido planteada en agosto por el senador Sergio Uñac, quien ya comenzó a posicionarse en la carrera presidencial.
Un antecedente de ese mecanismo se encuentra en Chaco, donde el Partido Justicialista acordó organizar una interna tras la suspensión de las primarias provinciales. El sistema contempla una competencia regional acumulativa, con un padrón amplio, aunque restringido a quienes no estén afiliados a otras fuerzas políticas. La experiencia podría funcionar como referencia para una eventual implementación nacional.
La discusión sobre las reglas electorales está directamente vinculada con la disputa por el liderazgo del espacio. Kicillof considera que la selección de candidaturas debe resolverse mediante el voto y no a través de acuerdos reservados entre dirigentes. En su entorno confían en que el gobernador bonaerense puede imponerse frente a otros aspirantes del peronismo, en una competencia que también lo enfrenta con el kirchnerismo.
El mandatario provincial cuestionó la posibilidad de eliminar las PASO y sostuvo que esa decisión beneficiaría a Milei. Además, acusó al Gobierno nacional de intentar modificar las reglas electorales de acuerdo con sus intereses políticos y planteó la necesidad de construir una propuesta nacional capaz de ofrecer una alternativa a La Libertad Avanza.
Massa coincide con la idea de combinar unidad y competencia interna, aunque evita confirmar sus intenciones electorales. En las últimas semanas comenzó a incrementar su exposición pública y, durante un encuentro con rectores de universidades públicas, expresó su expectativa de que el año próximo se produzca un cambio político a través de las urnas.
El exministro sostiene que todavía no es momento de definir candidaturas, pero sus movimientos reflejan una búsqueda de mayor protagonismo. Entre sus objetivos aparece la posibilidad de articular una eventual postulación con los intereses de Cristina Kirchner y conseguir su respaldo antes del cierre de listas. En esa línea se inscribió su visita a San José 1111, realizada en la víspera del Día de la Lealtad.
El kirchnerismo, en tanto, mantiene su respaldo a la candidatura de la expresidenta y plantea que cualquier acuerdo debe reconocer su trayectoria y su peso dentro del movimiento. Desde ese sector cuestionan que la discusión por la conducción se desarrolle como si todos los dirigentes estuvieran en igualdad de condiciones, mientras Cristina Kirchner permanece detenida e inhabilitada.
En ese contexto, el espacio también sigue de cerca la posibilidad de que las Naciones Unidas emitan una resolución favorable a la expresidenta, que pueda fortalecer un recurso de revisión ante los tribunales argentinos. La definición de las candidaturas, la continuidad de las primarias y la relación entre las distintas corrientes aparecen así entre los principales desafíos del peronismo de cara a 2027.













