Una reciente encuesta nacional realizada por CEOP Latam entre el 13 y el 17 de junio, que abarcó 2.100 casos, ha evidenciado un notable deterioro en la imagen pública de Manuel Adorni y un amplio consenso sobre su posible salida del Gobierno. A pesar de esto, el mismo estudio revela que, para los argentinos, el rumbo de la economía sigue siendo una preocupación más apremiante que los escándalos políticos.
El relevamiento, llevado a cabo en todo el país, indica que el 78,7% de los encuestados considera que Adorni debe dejar su cargo, mientras que solo el 17% opina que debería permanecer en él. Además, alrededor de dos de cada tres consultados apoyarían una hipotética “moción de censura” promovida por el Congreso en caso de que el funcionario no renuncie.
La encuesta muestra que la imagen negativa de Adorni alcanza un preocupante 78%, en contraste con un 20,4% de valoración positiva, lo que resulta en un saldo neto de -57,6 puntos. Asimismo, el 85,1% de los entrevistados afirma creerle poco o nada a sus declaraciones, mientras que solo un 13,4% dice confiar algo o mucho en sus palabras.
“Lo que aparece es una crisis de credibilidad muy profunda. Adorni ya no es percibido solamente como un funcionario cuestionado, sino como un símbolo de una contradicción entre el discurso oficial y las prácticas que buena parte de la sociedad observa”, manifestó el director de CEOP Latam, quien agregó que en las respuestas abiertas, los términos más recurrentes asociados al vocero fueron “corrupto” (22,1%), “ladrón” (12,2%), “chorro” (9,8%) y “mentiroso” (8,3%), sugiriendo que las críticas hacia él van más allá de la gestión y apuntan a su integridad personal.
“La magnitud de los términos utilizados es significativa porque no estamos viendo una crítica administrativa o política tradicional. Lo que emerge es una impugnación moral muy fuerte”, añadió el director de la encuestadora.
El estudio también abordó las repercusiones del caso en la percepción que se tiene de la administración de Javier Milei. Casi la mitad de los encuestados (49,4%) sostiene que el actual Gobierno es “más casta que otros gobiernos”, mientras que solo un 24,9% considera que efectivamente está combatiendo a la casta. Un 24,8% opina que esta administración es tan casta como las precedentes.
En relación a la percepción de corrupción, el 46% de los consultados opinan que el Gobierno es más corrupto que otros, mientras que un 35,8% lo considera menos corrupto y un 15,5% cree que se encuentra en niveles similares.
Para el director de CEOP Latam, estas cifras representan un desafío importante para el oficialismo. “El caso golpea directamente dos de las principales banderas identitarias del proyecto libertario: la lucha contra la casta y la promesa de transparencia. Cuando surgen dudas sobre esos atributos, el impacto político es más profundo que lo que puede generar cualquier controversia convencional”, destacó.
A pesar del rechazo generalizado hacia Adorni, la encuesta revela que la situación económica sigue siendo el principal foco de preocupación entre los ciudadanos. Al preguntar qué inquieta más respecto del Gobierno, el 43,4% eligió el rumbo económico, mientras que el 33,9% mencionó los escándalos de corrupción. Un 22,6% afirmó que ninguna de las dos cuestiones les genera preocupación.
“El dato más relevante es que, aun con el impacto del caso Adorni, la economía sigue ordenando las preocupaciones sociales. Ahí se juega el destino político del Gobierno”, concluyó el director de CEOP Latam. Además, subrayó que “los escándalos pueden erosionar la credibilidad y desgastar ciertos activos políticos, pero la evaluación final de la gestión depende de la capacidad de mejorar las condiciones económicas de la población.”












