“Yo creo que lo vamos a hacer, estamos trabajando fuertemente para lograr la firma el jueves 26 de noviembre en la Argentina del FID, que es la decisión final de inversión”, señaló Marín. Y agregó que, una vez firmado el acuerdo, “no hay vuelta atrás”, al comparar la decisión con “un acta de matrimonio”.
De acuerdo con el cronograma previsto, las obras podrían comenzar en febrero del año próximo, una vez concretada la decisión de inversión.
Argentina LNG contempla producir gas natural licuado principalmente a partir del gas de Vaca Muerta. El desarrollo incluye el transporte del recurso hasta la costa de Río Negro, su procesamiento mediante unidades flotantes de licuefacción y el posterior traslado del GNL en barcos hacia los mercados internacionales.
La iniciativa avanzó a partir de la búsqueda de compradores y socios internacionales, según explicó Marín, quien destacó además el ritmo de trabajo alcanzado por las tres compañías. “Trabajamos a una velocidad no esperable”, sostuvo, y remarcó que existe una coincidencia entre las empresas respecto de los objetivos del proyecto.
“No hay una competencia, hay una complementación entre todas las compañías y entonces termina siendo un equipo”, afirmó el titular de YPF.
En materia de inversiones, el desarrollo requeriría unos US$30.000 millones durante los primeros cuatro años posteriores a la firma del FID. El proyecto integral Argentina LNG contempla desembolsos por aproximadamente US$51.000 millones, destinados a las distintas etapas de producción, transporte, tratamiento y exportación.
La primera etapa prevé la instalación de dos unidades flotantes de licuefacción, con una capacidad conjunta de 12 millones de toneladas anuales de GNL.
El proyecto también tendría un impacto sobre el empleo. Marín estimó que podría generar alrededor de 40.000 puestos de trabajo directos e indirectos, sin contabilizar los efectos adicionales sobre las actividades vinculadas con las etapas previas y posteriores de la cadena productiva.
En paralelo, YPF ya cuenta con potenciales compradores para el gas licuado que será producido por el proyecto. Consultado sobre cuándo comenzaría la búsqueda de clientes, Marín aseguró que ese proceso ya está avanzado: “Ya los tenemos”.
“Está todo armado. Está muy armado. Está mucho más armado de lo que toda la gente cree”, sostuvo el ejecutivo, quien también destacó el aporte de los socios internacionales, que cuentan con experiencia en proyectos de estas características.
La firma del FID prevista para el 26 de noviembre constituye así el próximo paso para avanzar hacia la etapa de construcción de Argentina LNG, con una primera fase de 12 millones de toneladas anuales de capacidad de producción de GNL.
“Yo creo que lo vamos a hacer, estamos trabajando fuertemente para lograr la firma el jueves 26 de noviembre en la Argentina del FID, que es la decisión final de inversión”, señaló Marín. Y agregó que, una vez firmado el acuerdo, “no hay vuelta atrás”, al comparar la decisión con “un acta de matrimonio”.
De acuerdo con el cronograma previsto, las obras podrían comenzar en febrero del año próximo, una vez concretada la decisión de inversión.
Argentina LNG contempla producir gas natural licuado principalmente a partir del gas de Vaca Muerta. El desarrollo incluye el transporte del recurso hasta la costa de Río Negro, su procesamiento mediante unidades flotantes de licuefacción y el posterior traslado del GNL en barcos hacia los mercados internacionales.
La iniciativa avanzó a partir de la búsqueda de compradores y socios internacionales, según explicó Marín, quien destacó además el ritmo de trabajo alcanzado por las tres compañías. “Trabajamos a una velocidad no esperable”, sostuvo, y remarcó que existe una coincidencia entre las empresas respecto de los objetivos del proyecto.
“No hay una competencia, hay una complementación entre todas las compañías y entonces termina siendo un equipo”, afirmó el titular de YPF.
En materia de inversiones, el desarrollo requeriría unos US$30.000 millones durante los primeros cuatro años posteriores a la firma del FID. El proyecto integral Argentina LNG contempla desembolsos por aproximadamente US$51.000 millones, destinados a las distintas etapas de producción, transporte, tratamiento y exportación.
La primera etapa prevé la instalación de dos unidades flotantes de licuefacción, con una capacidad conjunta de 12 millones de toneladas anuales de GNL.
El proyecto también tendría un impacto sobre el empleo. Marín estimó que podría generar alrededor de 40.000 puestos de trabajo directos e indirectos, sin contabilizar los efectos adicionales sobre las actividades vinculadas con las etapas previas y posteriores de la cadena productiva.
En paralelo, YPF ya cuenta con potenciales compradores para el gas licuado que será producido por el proyecto. Consultado sobre cuándo comenzaría la búsqueda de clientes, Marín aseguró que ese proceso ya está avanzado: “Ya los tenemos”.
“Está todo armado. Está muy armado. Está mucho más armado de lo que toda la gente cree”, sostuvo el ejecutivo, quien también destacó el aporte de los socios internacionales, que cuentan con experiencia en proyectos de estas características.
La firma del FID prevista para el 26 de noviembre constituye así el próximo paso para avanzar hacia la etapa de construcción de Argentina LNG, con una primera fase de 12 millones de toneladas anuales de capacidad de producción de GNL.













