La modificación fue establecida mediante el Decreto 689/2026, que reemplazó el Anexo R del Decreto 779/95. La nueva regulación incorpora configuraciones vehiculares que responden a los estándares actuales de la industria automotriz y busca simplificar los procedimientos vinculados con el transporte.
Entre los cambios se contemplan nuevas dimensiones para vehículos equipados con tecnologías alternativas de motorización. Las unidades que funcionan con Gas Natural Comprimido (GNC) podrán utilizar cubiertas de mayor tamaño para compensar los costos asociados a esta tecnología y mejorar su capacidad de carga.
La normativa también incorpora criterios similares para vehículos eléctricos e híbridos, con el objetivo de facilitar la utilización de estas tecnologías en el transporte.
Para los vehículos de carga se establecieron nuevas longitudes máximas. Los tractocamiones con semirremolque de articulación simple podrán alcanzar los 19,60 metros, mientras que los bitrenes de doble articulación tendrán longitudes máximas de 23,40 metros para la configuración B1, 26,50 metros para la B2 y 31,25 metros para la B3.
El Gobierno señaló que la actualización busca adecuar las normas a los estándares de fabricación regionales y aprovechar la mayor disponibilidad de Gas Natural Vehicular asociada al desarrollo de Vaca Muerta.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, sostuvo que la reforma permitirá agilizar el transporte terrestre y reducir sus costos. También explicó que las dimensiones autorizadas para los camiones se equiparan con las vigentes en Brasil y que se amplían los pesos permitidos dentro de los límites establecidos para cada eje.
La reforma también incorpora modificaciones vinculadas con los vehículos propulsados a gas y con las unidades eléctricas, con el objetivo de adaptar las exigencias regulatorias a las nuevas tecnologías.
Según el Ejecutivo, la normativa anterior establecía restricciones que impedían aprovechar plenamente la capacidad de carga de determinados vehículos. La modificación busca eliminar esas limitaciones y mejorar la eficiencia del transporte de mercancías.
El decreto, además, faculta a la Secretaría de Transporte del Ministerio de Economía a actualizar y modificar el Anexo R de acuerdo con los avances tecnológicos y las necesidades del sector.
Entre sus atribuciones, la Secretaría podrá incorporar nuevas configuraciones vehiculares, modificar las longitudes máximas autorizadas, establecer nuevas relaciones entre peso y potencia y disponer mecanismos de implementación gradual, excepciones o prórrogas cuando resulte necesario.
Con estos cambios, el Gobierno apunta a establecer un esquema regulatorio con mayor capacidad de adaptación frente a la evolución de la industria automotriz y del transporte, facilitar la incorporación de tecnologías más eficientes y reducir los costos logísticos del transporte de cargas y pasajeros.
La modificación fue establecida mediante el Decreto 689/2026, que reemplazó el Anexo R del Decreto 779/95. La nueva regulación incorpora configuraciones vehiculares que responden a los estándares actuales de la industria automotriz y busca simplificar los procedimientos vinculados con el transporte.
Entre los cambios se contemplan nuevas dimensiones para vehículos equipados con tecnologías alternativas de motorización. Las unidades que funcionan con Gas Natural Comprimido (GNC) podrán utilizar cubiertas de mayor tamaño para compensar los costos asociados a esta tecnología y mejorar su capacidad de carga.
La normativa también incorpora criterios similares para vehículos eléctricos e híbridos, con el objetivo de facilitar la utilización de estas tecnologías en el transporte.
Para los vehículos de carga se establecieron nuevas longitudes máximas. Los tractocamiones con semirremolque de articulación simple podrán alcanzar los 19,60 metros, mientras que los bitrenes de doble articulación tendrán longitudes máximas de 23,40 metros para la configuración B1, 26,50 metros para la B2 y 31,25 metros para la B3.
El Gobierno señaló que la actualización busca adecuar las normas a los estándares de fabricación regionales y aprovechar la mayor disponibilidad de Gas Natural Vehicular asociada al desarrollo de Vaca Muerta.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, sostuvo que la reforma permitirá agilizar el transporte terrestre y reducir sus costos. También explicó que las dimensiones autorizadas para los camiones se equiparan con las vigentes en Brasil y que se amplían los pesos permitidos dentro de los límites establecidos para cada eje.
La reforma también incorpora modificaciones vinculadas con los vehículos propulsados a gas y con las unidades eléctricas, con el objetivo de adaptar las exigencias regulatorias a las nuevas tecnologías.
Según el Ejecutivo, la normativa anterior establecía restricciones que impedían aprovechar plenamente la capacidad de carga de determinados vehículos. La modificación busca eliminar esas limitaciones y mejorar la eficiencia del transporte de mercancías.
El decreto, además, faculta a la Secretaría de Transporte del Ministerio de Economía a actualizar y modificar el Anexo R de acuerdo con los avances tecnológicos y las necesidades del sector.
Entre sus atribuciones, la Secretaría podrá incorporar nuevas configuraciones vehiculares, modificar las longitudes máximas autorizadas, establecer nuevas relaciones entre peso y potencia y disponer mecanismos de implementación gradual, excepciones o prórrogas cuando resulte necesario.
Con estos cambios, el Gobierno apunta a establecer un esquema regulatorio con mayor capacidad de adaptación frente a la evolución de la industria automotriz y del transporte, facilitar la incorporación de tecnologías más eficientes y reducir los costos logísticos del transporte de cargas y pasajeros.












