El retroceso fue todavía más marcado entre los autoservicios mayoristas, donde las ventas destinadas a consumidores finales se desplomaron 17,6% frente al mismo período del año anterior. Con este resultado, el sector encadenó diez trimestres consecutivos de bajas.
En los primeros seis meses del año, las ventas de los supermercados acumularon una caída de 1%, mientras que en los autoservicios mayoristas el descenso llegó al 19,4%. Dentro del segundo trimestre, junio fue el mes con peor desempeño para los supermercados, con una disminución que prácticamente duplicó el promedio del período.
La evolución no fue uniforme entre las distintas categorías. En supermercados, Alimentos y Bebidas, el principal componente del consumo, presentó una caída superior a la media. Las mayores bajas dentro de ese segmento correspondieron a bebidas, productos de almacén, panadería, frutas y verduras y rotisería.
En cambio, Lácteos y Carnes registraron aumentos reales. También tuvieron resultados negativos los rubros de Artículos de limpieza e Indumentaria y calzado, mientras que Electrodomésticos mostró una evolución positiva.
El comportamiento del gasto por compra presentó una dinámica diferente a la del volumen total vendido. El ticket promedio de los supermercados alcanzó los $25.303 corrientes y registró un incremento real interanual de 2,2%. A precios constantes, el desembolso promedio se ubicó además 25% por encima del mínimo registrado durante el primer trimestre de 2024.
En los autoservicios mayoristas, en cambio, la caída del volumen vendido estuvo acompañada por una reducción del 5,6% en el gasto promedio por operación. El ticket alcanzó los $47.640 corrientes. A este escenario se sumó una reducción del espacio destinado a la venta: desde septiembre de 2025, la superficie comercial disminuyó 21,5% interanual.
El desempeño de supermercados y mayoristas contrastó con el de otros canales comerciales de la Ciudad de Buenos Aires. Los centros comerciales registraron durante el segundo trimestre un crecimiento interanual de 6,5% en sus ventas a precios constantes, después de haber atravesado un primer trimestre de estabilidad. En el acumulado del semestre, el aumento llegó al 3,5%.
La mejora en los centros comerciales estuvo impulsada principalmente por Indumentaria, que avanzó 6,2%. También mostraron incrementos los rubros de Ropa deportiva, Muebles y textiles para el hogar, Patio de comidas y Perfumería.
Por el contrario, Electrodomésticos, Librería, Esparcimiento y Juguetería cerraron el segundo trimestre con variaciones interanuales negativas.
El retroceso fue todavía más marcado entre los autoservicios mayoristas, donde las ventas destinadas a consumidores finales se desplomaron 17,6% frente al mismo período del año anterior. Con este resultado, el sector encadenó diez trimestres consecutivos de bajas.
En los primeros seis meses del año, las ventas de los supermercados acumularon una caída de 1%, mientras que en los autoservicios mayoristas el descenso llegó al 19,4%. Dentro del segundo trimestre, junio fue el mes con peor desempeño para los supermercados, con una disminución que prácticamente duplicó el promedio del período.
La evolución no fue uniforme entre las distintas categorías. En supermercados, Alimentos y Bebidas, el principal componente del consumo, presentó una caída superior a la media. Las mayores bajas dentro de ese segmento correspondieron a bebidas, productos de almacén, panadería, frutas y verduras y rotisería.
En cambio, Lácteos y Carnes registraron aumentos reales. También tuvieron resultados negativos los rubros de Artículos de limpieza e Indumentaria y calzado, mientras que Electrodomésticos mostró una evolución positiva.
El comportamiento del gasto por compra presentó una dinámica diferente a la del volumen total vendido. El ticket promedio de los supermercados alcanzó los $25.303 corrientes y registró un incremento real interanual de 2,2%. A precios constantes, el desembolso promedio se ubicó además 25% por encima del mínimo registrado durante el primer trimestre de 2024.
En los autoservicios mayoristas, en cambio, la caída del volumen vendido estuvo acompañada por una reducción del 5,6% en el gasto promedio por operación. El ticket alcanzó los $47.640 corrientes. A este escenario se sumó una reducción del espacio destinado a la venta: desde septiembre de 2025, la superficie comercial disminuyó 21,5% interanual.
El desempeño de supermercados y mayoristas contrastó con el de otros canales comerciales de la Ciudad de Buenos Aires. Los centros comerciales registraron durante el segundo trimestre un crecimiento interanual de 6,5% en sus ventas a precios constantes, después de haber atravesado un primer trimestre de estabilidad. En el acumulado del semestre, el aumento llegó al 3,5%.
La mejora en los centros comerciales estuvo impulsada principalmente por Indumentaria, que avanzó 6,2%. También mostraron incrementos los rubros de Ropa deportiva, Muebles y textiles para el hogar, Patio de comidas y Perfumería.
Por el contrario, Electrodomésticos, Librería, Esparcimiento y Juguetería cerraron el segundo trimestre con variaciones interanuales negativas.













