Durante el primer semestre, la molienda de soja alcanzó 19,775 millones de toneladas, un 1,8% menos que un año atrás. En cambio, el procesamiento de girasol llegó a 2,874 millones de toneladas, con una suba cercana al 29%.
La diferencia también se refleja en el comercio exterior. Las exportaciones de harina de soja cayeron 2,4% y las de aceite crudo de soja, 5,7%. En contraste, el complejo girasolero exportó por US$2.073,2 millones entre enero y junio, un 128,5% más que en el mismo período de 2025 y equivalente al 7,7% de las exportaciones agroindustriales argentinas.
El salto también se produjo en los volúmenes: Argentina exportó 1,186 millones de toneladas de girasol en el primer semestre, un 1.194,9% más interanual. Solo en junio se enviaron 86.000 toneladas, un récord para ese mes.
En soja, se comercializó el 47,5% de la cosecha, frente al 54,8% del mismo momento de la campaña anterior. Aunque el ritmo es menor, el porcentaje se mantiene cerca del promedio de los últimos tres años, de 49%. La diferencia es mayor en los negocios con precio fijado: solo el 33% de la producción tiene un valor acordado, contra el 44% de la campaña anterior.
El menor ritmo de ventas se vincula con la estrategia de conservar soja como reserva de valor y obtener liquidez mediante otros cultivos. La cosecha récord de trigo y las expectativas sobre el maíz permiten a los productores postergar la venta de la oleaginosa.
Sobre una producción estimada en 50 millones de toneladas, se calcula que 23,7 millones ya fueron comercializadas, aunque 7,3 millones todavía no tienen precio fijado. Así, quedan 26,2 millones de toneladas sin negocios, equivalentes a unos US$11.400 millones.
Otra estimación, sobre una producción de 51,5 millones de toneladas, ubica entre 27,5 y 28 millones las toneladas aún sin vender a comienzos de agosto, alrededor del 54% de la cosecha. Ese volumen representa entre US$9.400 millones y US$9.600 millones.
Mientras la soja permanece retenida, el girasol mantiene un fuerte desempeño. Las exportaciones de aceite crudo alcanzaron 916.000 toneladas en el primer semestre, un 63,4% más interanual, mientras que las de harina y pellets llegaron a 1,042 millones de toneladas, con una suba del 52,7%.
Los precios también acompañan: el aceite de girasol alcanzó un valor FOB de US$1.379 por tonelada al 11 de agosto, un 5% más que un mes antes. La molienda acumuló 2,874 millones de toneladas en seis meses y en marzo alcanzó un récord mensual de 567.144 toneladas.
El buen desempeño impulsa las perspectivas para la próxima campaña. Para 2026/27 se proyectan 3 millones de hectáreas sembradas, un 5,3% más que en el ciclo anterior. Al 5 de agosto ya se había implantado el 9,8% del área prevista.
El escenario internacional, sin embargo, podría generar mayor competencia. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) prevé una producción mundial de girasol de 62,62 millones de toneladas para 2026/27, un 13,8% más, impulsada principalmente por Rusia, Ucrania y la Unión Europea.
Para Argentina estima una producción de 8 millones de toneladas y exportaciones de aceite por 2,05 millones. La recuperación de Rusia y Ucrania podría reducir la participación argentina en el comercio mundial de aceite de girasol del 14,3% al 13,1%.
Durante el primer semestre, la molienda de soja alcanzó 19,775 millones de toneladas, un 1,8% menos que un año atrás. En cambio, el procesamiento de girasol llegó a 2,874 millones de toneladas, con una suba cercana al 29%.
La diferencia también se refleja en el comercio exterior. Las exportaciones de harina de soja cayeron 2,4% y las de aceite crudo de soja, 5,7%. En contraste, el complejo girasolero exportó por US$2.073,2 millones entre enero y junio, un 128,5% más que en el mismo período de 2025 y equivalente al 7,7% de las exportaciones agroindustriales argentinas.
El salto también se produjo en los volúmenes: Argentina exportó 1,186 millones de toneladas de girasol en el primer semestre, un 1.194,9% más interanual. Solo en junio se enviaron 86.000 toneladas, un récord para ese mes.
En soja, se comercializó el 47,5% de la cosecha, frente al 54,8% del mismo momento de la campaña anterior. Aunque el ritmo es menor, el porcentaje se mantiene cerca del promedio de los últimos tres años, de 49%. La diferencia es mayor en los negocios con precio fijado: solo el 33% de la producción tiene un valor acordado, contra el 44% de la campaña anterior.
El menor ritmo de ventas se vincula con la estrategia de conservar soja como reserva de valor y obtener liquidez mediante otros cultivos. La cosecha récord de trigo y las expectativas sobre el maíz permiten a los productores postergar la venta de la oleaginosa.
Sobre una producción estimada en 50 millones de toneladas, se calcula que 23,7 millones ya fueron comercializadas, aunque 7,3 millones todavía no tienen precio fijado. Así, quedan 26,2 millones de toneladas sin negocios, equivalentes a unos US$11.400 millones.
Otra estimación, sobre una producción de 51,5 millones de toneladas, ubica entre 27,5 y 28 millones las toneladas aún sin vender a comienzos de agosto, alrededor del 54% de la cosecha. Ese volumen representa entre US$9.400 millones y US$9.600 millones.
Mientras la soja permanece retenida, el girasol mantiene un fuerte desempeño. Las exportaciones de aceite crudo alcanzaron 916.000 toneladas en el primer semestre, un 63,4% más interanual, mientras que las de harina y pellets llegaron a 1,042 millones de toneladas, con una suba del 52,7%.
Los precios también acompañan: el aceite de girasol alcanzó un valor FOB de US$1.379 por tonelada al 11 de agosto, un 5% más que un mes antes. La molienda acumuló 2,874 millones de toneladas en seis meses y en marzo alcanzó un récord mensual de 567.144 toneladas.
El buen desempeño impulsa las perspectivas para la próxima campaña. Para 2026/27 se proyectan 3 millones de hectáreas sembradas, un 5,3% más que en el ciclo anterior. Al 5 de agosto ya se había implantado el 9,8% del área prevista.
El escenario internacional, sin embargo, podría generar mayor competencia. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) prevé una producción mundial de girasol de 62,62 millones de toneladas para 2026/27, un 13,8% más, impulsada principalmente por Rusia, Ucrania y la Unión Europea.
Para Argentina estima una producción de 8 millones de toneladas y exportaciones de aceite por 2,05 millones. La recuperación de Rusia y Ucrania podría reducir la participación argentina en el comercio mundial de aceite de girasol del 14,3% al 13,1%.












