El relevamiento, realizado entre el 27 de julio y el 3 de agosto sobre 1410 residentes del Conurbano y el interior bonaerense, plantea un escenario desfavorable para la actual gestión provincial. Según los resultados, el 65,7% de los consultados considera que en las próximas elecciones debería producirse un cambio de rumbo, mientras que el 34,3% se inclina por la continuidad del gobierno de Axel Kicillof.
La evaluación de la gestión también aparece vinculada con la percepción sobre el uso de los recursos públicos. El 60,1% de los bonaerenses consultados tiene una valoración negativa de su relación con el Gobierno provincial y considera que, pese al pago de impuestos, no recibe servicios adecuados en áreas como seguridad, salud e infraestructura.
En cuanto al destino de los recursos, el 56,4% sostiene que los impuestos son utilizados para financiar una estructura militante, mientras que el 11,3% considera que se pierden en la burocracia estatal sin traducirse en obras.
Entre quienes respaldan la continuidad de la actual administración aparecen distintas interpretaciones sobre la situación provincial. Un 31,6% define la gestión de Kicillof como una presencia activa del Estado, mientras que otro 31,6% atribuye la crisis provincial a los recortes en las transferencias realizadas por el Gobierno nacional.
El escenario también se refleja en las preferencias electorales para la Gobernación en 2027. Una eventual alianza entre La Libertad Avanza y el PRO alcanzaría el 40,1% de intención de voto, mientras que el peronismo y el kirchnerismo reunirían el 30,8%.
Más atrás aparecen una eventual alternativa de centro-derecha, con el 6,8%, y espacios como Provincias Unidas y la UCR, que no alcanzan el 2%. El 13% de los consultados se mantiene indeciso, por lo que ese segmento podría tener un peso significativo en una eventual elección.
La sucesión de Kicillof también presenta posiciones divididas dentro del electorado. El 21,5% prefiere mantener la orientación actual, con dirigentes como Gabriel Katopodis y Carlos Bianco como posibles representantes de esa continuidad. En cambio, el 26,2% considera que el peronismo debería buscar un acuerdo con otra fuerza o renovarse de manera profunda para recuperar competitividad electoral.
En cuanto al perfil buscado para la próxima gobernación, el 40,4% de los consultados se inclina por un dirigente con perfil de intendente o gestor eficiente. Otro 26% prioriza a figuras con arraigo territorial.
Dentro del oficialismo provincial, Gabriel Katopodis y Jorge Ferraresi aparecen entre los dirigentes con mayor valoración positiva.
En el espacio opositor, los resultados muestran una mayor preferencia por dirigentes con experiencia ejecutiva. Dentro de una eventual alianza entre La Libertad Avanza y el PRO, Diego Santilli reúne el 31,8% de las preferencias, seguido por Diego Valenzuela, con el 26,7%.
El escenario bonaerense de cara a 2027 queda así atravesado por una demanda mayoritaria de cambio, una ventaja inicial para una eventual alianza entre LLA y el PRO y la necesidad del peronismo de definir una estrategia para competir por la continuidad del gobierno provincial.
El relevamiento, realizado entre el 27 de julio y el 3 de agosto sobre 1410 residentes del Conurbano y el interior bonaerense, plantea un escenario desfavorable para la actual gestión provincial. Según los resultados, el 65,7% de los consultados considera que en las próximas elecciones debería producirse un cambio de rumbo, mientras que el 34,3% se inclina por la continuidad del gobierno de Axel Kicillof.
La evaluación de la gestión también aparece vinculada con la percepción sobre el uso de los recursos públicos. El 60,1% de los bonaerenses consultados tiene una valoración negativa de su relación con el Gobierno provincial y considera que, pese al pago de impuestos, no recibe servicios adecuados en áreas como seguridad, salud e infraestructura.
En cuanto al destino de los recursos, el 56,4% sostiene que los impuestos son utilizados para financiar una estructura militante, mientras que el 11,3% considera que se pierden en la burocracia estatal sin traducirse en obras.
Entre quienes respaldan la continuidad de la actual administración aparecen distintas interpretaciones sobre la situación provincial. Un 31,6% define la gestión de Kicillof como una presencia activa del Estado, mientras que otro 31,6% atribuye la crisis provincial a los recortes en las transferencias realizadas por el Gobierno nacional.
El escenario también se refleja en las preferencias electorales para la Gobernación en 2027. Una eventual alianza entre La Libertad Avanza y el PRO alcanzaría el 40,1% de intención de voto, mientras que el peronismo y el kirchnerismo reunirían el 30,8%.
Más atrás aparecen una eventual alternativa de centro-derecha, con el 6,8%, y espacios como Provincias Unidas y la UCR, que no alcanzan el 2%. El 13% de los consultados se mantiene indeciso, por lo que ese segmento podría tener un peso significativo en una eventual elección.
La sucesión de Kicillof también presenta posiciones divididas dentro del electorado. El 21,5% prefiere mantener la orientación actual, con dirigentes como Gabriel Katopodis y Carlos Bianco como posibles representantes de esa continuidad. En cambio, el 26,2% considera que el peronismo debería buscar un acuerdo con otra fuerza o renovarse de manera profunda para recuperar competitividad electoral.
En cuanto al perfil buscado para la próxima gobernación, el 40,4% de los consultados se inclina por un dirigente con perfil de intendente o gestor eficiente. Otro 26% prioriza a figuras con arraigo territorial.
Dentro del oficialismo provincial, Gabriel Katopodis y Jorge Ferraresi aparecen entre los dirigentes con mayor valoración positiva.
En el espacio opositor, los resultados muestran una mayor preferencia por dirigentes con experiencia ejecutiva. Dentro de una eventual alianza entre La Libertad Avanza y el PRO, Diego Santilli reúne el 31,8% de las preferencias, seguido por Diego Valenzuela, con el 26,7%.
El escenario bonaerense de cara a 2027 queda así atravesado por una demanda mayoritaria de cambio, una ventaja inicial para una eventual alianza entre LLA y el PRO y la necesidad del peronismo de definir una estrategia para competir por la continuidad del gobierno provincial.












