El fenómeno viene creciendo de manera sostenida durante los últimos años. En 2017, las personas con más de un trabajo representaban el 8,7% de los ocupados, mientras que la proyección para 2025 alcanza el 11,5%. En ocho años, la proporción aumentó tres puntos porcentuales.
El análisis realizado a partir de datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC vincula esta evolución con una década de estancamiento económico, la transformación del mercado laboral y la expansión de nuevas modalidades de trabajo asociadas con la economía de plataformas.
La pérdida de poder adquisitivo también aparece como uno de los factores relacionados con el crecimiento del pluriempleo. Los ingresos más bajos, particularmente entre los trabajadores informales y cuentapropistas, llevan a una parte de los ocupados a sumar actividades para complementar el ingreso principal.
De acuerdo con el estudio, el 81% de quienes tienen más de un empleo posee dos trabajos. Además, el 63% son jefes o jefas de hogar y las mujeres representan el 56% del total. En términos geográficos, el 54% de los pluriempleados se concentra en el Gran Buenos Aires.
La incidencia también varía según la edad y el nivel educativo. El pluriempleo aumenta especialmente entre los 35 y 49 años y luego comienza a reducirse. A su vez, la proporción crece a medida que aumenta el nivel educativo y alcanza su mayor participación entre quienes completaron estudios superiores, que representan el 42% del total.
En cuanto a la modalidad de contratación, el 54% de los pluriempleados son asalariados. Dentro de ese grupo, los trabajadores del sector público representan el 24% del total.
La cantidad de horas trabajadas también diferencia a quienes tienen más de un empleo. En promedio, los pluriempleados trabajan un 16% más de horas que quienes tienen una sola ocupación y el 44% supera las 45 horas semanales.
El fenómeno, sin embargo, no presenta un único perfil. El análisis diferencia entre un pluriempleo denominado “tradicional” y otro “emergente”. Este último explica el 75% del incremento de personas con más de un trabajo registrado durante los últimos ocho años.
El grupo tradicional está integrado principalmente por trabajadores de educación, salud y servicio doméstico, actividades que históricamente presentan una elevada proporción de personas con más de un empleo debido a las características de esas ocupaciones. Representa el 52% del total de pluriempleados, tiene una participación femenina del 77% y registra una edad promedio más elevada. En este segmento, la jornada laboral media es de 36 horas semanales.
El pluriempleo emergente representa el 48% restante y presenta una mayor participación masculina, que alcanza el 60%. Se trata de trabajadores más jóvenes, principalmente de entre 35 y 49 años, con una carga laboral promedio de 49 horas semanales.
El crecimiento de este grupo está relacionado con la expansión de nuevas formas de trabajo y con cambios en la organización laboral, entre ellos la flexibilización, la autogestión y el desarrollo de actividades vinculadas con la tecnología. A esto se suma la necesidad de generar ingresos adicionales frente a la pérdida de poder adquisitivo del empleo principal.
Dentro del pluriempleo emergente también aparecen dos perfiles diferenciados. Los trabajadores de “cuello azul” representan el 63% de este grupo y presentan menores ingresos relativos, menor nivel educativo y una mayor presencia masculina. Trabajan en promedio 50 horas semanales y tienen un elevado nivel de informalidad. Se desempeñan, entre otras actividades, en la administración pública, la industria y los sectores de hoteles y restaurantes.
Este segmento fue además el que más creció en los últimos años y explicó el 53% del incremento total del pluriempleo registrado entre 2017 y 2025.
Por otro lado, los trabajadores de “cuello blanco” representan el 37% del pluriempleo emergente. Tienen ingresos relativos más elevados, una mayor participación femenina y niveles educativos superiores. Su jornada laboral promedio alcanza las 45 horas semanales y presentan una menor incidencia de la informalidad.
Este último grupo se concentra principalmente en servicios profesionales y técnicos, actividades financieras, información y comunicaciones, además de sectores vinculados con el arte y el entretenimiento. Su participación explicó el 22% del aumento total del pluriempleo durante el período analizado.
El fenómeno viene creciendo de manera sostenida durante los últimos años. En 2017, las personas con más de un trabajo representaban el 8,7% de los ocupados, mientras que la proyección para 2025 alcanza el 11,5%. En ocho años, la proporción aumentó tres puntos porcentuales.
El análisis realizado a partir de datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del INDEC vincula esta evolución con una década de estancamiento económico, la transformación del mercado laboral y la expansión de nuevas modalidades de trabajo asociadas con la economía de plataformas.
La pérdida de poder adquisitivo también aparece como uno de los factores relacionados con el crecimiento del pluriempleo. Los ingresos más bajos, particularmente entre los trabajadores informales y cuentapropistas, llevan a una parte de los ocupados a sumar actividades para complementar el ingreso principal.
De acuerdo con el estudio, el 81% de quienes tienen más de un empleo posee dos trabajos. Además, el 63% son jefes o jefas de hogar y las mujeres representan el 56% del total. En términos geográficos, el 54% de los pluriempleados se concentra en el Gran Buenos Aires.
La incidencia también varía según la edad y el nivel educativo. El pluriempleo aumenta especialmente entre los 35 y 49 años y luego comienza a reducirse. A su vez, la proporción crece a medida que aumenta el nivel educativo y alcanza su mayor participación entre quienes completaron estudios superiores, que representan el 42% del total.
En cuanto a la modalidad de contratación, el 54% de los pluriempleados son asalariados. Dentro de ese grupo, los trabajadores del sector público representan el 24% del total.
La cantidad de horas trabajadas también diferencia a quienes tienen más de un empleo. En promedio, los pluriempleados trabajan un 16% más de horas que quienes tienen una sola ocupación y el 44% supera las 45 horas semanales.
El fenómeno, sin embargo, no presenta un único perfil. El análisis diferencia entre un pluriempleo denominado “tradicional” y otro “emergente”. Este último explica el 75% del incremento de personas con más de un trabajo registrado durante los últimos ocho años.
El grupo tradicional está integrado principalmente por trabajadores de educación, salud y servicio doméstico, actividades que históricamente presentan una elevada proporción de personas con más de un empleo debido a las características de esas ocupaciones. Representa el 52% del total de pluriempleados, tiene una participación femenina del 77% y registra una edad promedio más elevada. En este segmento, la jornada laboral media es de 36 horas semanales.
El pluriempleo emergente representa el 48% restante y presenta una mayor participación masculina, que alcanza el 60%. Se trata de trabajadores más jóvenes, principalmente de entre 35 y 49 años, con una carga laboral promedio de 49 horas semanales.
El crecimiento de este grupo está relacionado con la expansión de nuevas formas de trabajo y con cambios en la organización laboral, entre ellos la flexibilización, la autogestión y el desarrollo de actividades vinculadas con la tecnología. A esto se suma la necesidad de generar ingresos adicionales frente a la pérdida de poder adquisitivo del empleo principal.
Dentro del pluriempleo emergente también aparecen dos perfiles diferenciados. Los trabajadores de “cuello azul” representan el 63% de este grupo y presentan menores ingresos relativos, menor nivel educativo y una mayor presencia masculina. Trabajan en promedio 50 horas semanales y tienen un elevado nivel de informalidad. Se desempeñan, entre otras actividades, en la administración pública, la industria y los sectores de hoteles y restaurantes.
Este segmento fue además el que más creció en los últimos años y explicó el 53% del incremento total del pluriempleo registrado entre 2017 y 2025.
Por otro lado, los trabajadores de “cuello blanco” representan el 37% del pluriempleo emergente. Tienen ingresos relativos más elevados, una mayor participación femenina y niveles educativos superiores. Su jornada laboral promedio alcanza las 45 horas semanales y presentan una menor incidencia de la informalidad.
Este último grupo se concentra principalmente en servicios profesionales y técnicos, actividades financieras, información y comunicaciones, además de sectores vinculados con el arte y el entretenimiento. Su participación explicó el 22% del aumento total del pluriempleo durante el período analizado.













