A los 52 años, López Zavaleta se convirtió en el primer fiscal de primera instancia formado íntegramente en la Justicia porteña en llegar a la conducción del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad. Lleva 27 años de trayectoria dentro del sistema judicial local.
Es abogado egresado de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y cuenta con un posgrado en Ciberdelincuencia de la Universidad de Cataluña. Ingresó al Ministerio Público Fiscal en 1999, un año después de su creación, y desde entonces ocupó distintos cargos dentro de la estructura.
Su recorrido comenzó como escribiente y continuó como oficial, prosecretario administrativo, secretario de primera instancia y fiscal interino. En 2013, tras participar de un concurso, fue designado fiscal de Primera Instancia.
A partir de entonces se desempeñó en distintas áreas, entre ellas como fiscal en lo Penal, Contravencional y de Faltas, fiscal coordinador de Investigaciones Complejas y fiscal especializado en Violencia de Género. También estuvo al frente de investigaciones sobre Delitos Informáticos, fue secretario general de Gestión del Ministerio Público Fiscal y ocupó el cargo de fiscal general adjunto en materia Penal y Contravencional.
Durante su trayectoria en la Justicia porteña participó en la creación de las Unidades de Flagrancia, la Unidad Fiscal Especializada en Ejecución Penal y equipos destinados a casos de violencia de género, además de impulsar la incorporación de la figura del auxiliar fiscal.
También publicó trabajos jurídicos sobre violencia de género, drogas, delitos informáticos y seguridad pública, y participó como expositor en actividades vinculadas con esas materias.
Desde febrero de 2024 se desempeña como director del Instituto Superior de Seguridad Pública (ISSP), donde tiene a su cargo tareas relacionadas con la formación de policías y bomberos de la Ciudad.
López Zavaleta había quedado al frente de manera interina del Ministerio Público Fiscal porteño luego de la designación de Juan Bautista Mahiques como ministro de Justicia de la Nación. En ese momento ocupaba el cargo de Fiscal General Adjunto en lo Penal y Contravencional, función que desempeñaba desde diciembre de 2019.
Durante la audiencia realizada en el Salón Dorado de la Legislatura, ante legisladores, integrantes del Poder Judicial y funcionarios del área de Justicia, presentó los principales lineamientos que pretende aplicar durante su gestión. Entre sus objetivos planteó construir un Ministerio Público Fiscal eficiente, con respuestas rápidas, cercano a las víctimas y respetuoso de las garantías constitucionales.
Su propuesta de gestión se estructura alrededor de cinco ejes: la protección integral de las víctimas, la generación de respuestas eficientes y rápidas para los ciudadanos, el diseño de una política criminal acorde con las necesidades de la Ciudad, el fortalecimiento del cuerpo fiscal mediante las herramientas necesarias y la finalización del proceso de autonomía de la Justicia porteña.
Al referirse a la atención de las víctimas, López Zavaleta sostuvo que constituye una de las principales expresiones de la forma en que un Ministerio Público Fiscal brinda el servicio de Justicia.
También destacó la importancia de reducir los tiempos de respuesta. Según planteó, aunque existen plazos establecidos por la legislación, una respuesta que llega tarde termina afectando la calidad del servicio judicial.
El nuevo Fiscal General porteño señaló finalmente que busca que los ciudadanos encuentren en el organismo respuestas que, además de ser técnicamente sólidas, tengan un componente humano en el trato y la atención.
A los 52 años, López Zavaleta se convirtió en el primer fiscal de primera instancia formado íntegramente en la Justicia porteña en llegar a la conducción del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad. Lleva 27 años de trayectoria dentro del sistema judicial local.
Es abogado egresado de la Universidad de Buenos Aires (UBA) y cuenta con un posgrado en Ciberdelincuencia de la Universidad de Cataluña. Ingresó al Ministerio Público Fiscal en 1999, un año después de su creación, y desde entonces ocupó distintos cargos dentro de la estructura.
Su recorrido comenzó como escribiente y continuó como oficial, prosecretario administrativo, secretario de primera instancia y fiscal interino. En 2013, tras participar de un concurso, fue designado fiscal de Primera Instancia.
A partir de entonces se desempeñó en distintas áreas, entre ellas como fiscal en lo Penal, Contravencional y de Faltas, fiscal coordinador de Investigaciones Complejas y fiscal especializado en Violencia de Género. También estuvo al frente de investigaciones sobre Delitos Informáticos, fue secretario general de Gestión del Ministerio Público Fiscal y ocupó el cargo de fiscal general adjunto en materia Penal y Contravencional.
Durante su trayectoria en la Justicia porteña participó en la creación de las Unidades de Flagrancia, la Unidad Fiscal Especializada en Ejecución Penal y equipos destinados a casos de violencia de género, además de impulsar la incorporación de la figura del auxiliar fiscal.
También publicó trabajos jurídicos sobre violencia de género, drogas, delitos informáticos y seguridad pública, y participó como expositor en actividades vinculadas con esas materias.
Desde febrero de 2024 se desempeña como director del Instituto Superior de Seguridad Pública (ISSP), donde tiene a su cargo tareas relacionadas con la formación de policías y bomberos de la Ciudad.
López Zavaleta había quedado al frente de manera interina del Ministerio Público Fiscal porteño luego de la designación de Juan Bautista Mahiques como ministro de Justicia de la Nación. En ese momento ocupaba el cargo de Fiscal General Adjunto en lo Penal y Contravencional, función que desempeñaba desde diciembre de 2019.
Durante la audiencia realizada en el Salón Dorado de la Legislatura, ante legisladores, integrantes del Poder Judicial y funcionarios del área de Justicia, presentó los principales lineamientos que pretende aplicar durante su gestión. Entre sus objetivos planteó construir un Ministerio Público Fiscal eficiente, con respuestas rápidas, cercano a las víctimas y respetuoso de las garantías constitucionales.
Su propuesta de gestión se estructura alrededor de cinco ejes: la protección integral de las víctimas, la generación de respuestas eficientes y rápidas para los ciudadanos, el diseño de una política criminal acorde con las necesidades de la Ciudad, el fortalecimiento del cuerpo fiscal mediante las herramientas necesarias y la finalización del proceso de autonomía de la Justicia porteña.
Al referirse a la atención de las víctimas, López Zavaleta sostuvo que constituye una de las principales expresiones de la forma en que un Ministerio Público Fiscal brinda el servicio de Justicia.
También destacó la importancia de reducir los tiempos de respuesta. Según planteó, aunque existen plazos establecidos por la legislación, una respuesta que llega tarde termina afectando la calidad del servicio judicial.
El nuevo Fiscal General porteño señaló finalmente que busca que los ciudadanos encuentren en el organismo respuestas que, además de ser técnicamente sólidas, tengan un componente humano en el trato y la atención.













