El Presidente arribó a Buenos Aires a las 9.27, luego de su paso por Nueva York, y se trasladó posteriormente a la quinta de Olivos, donde permaneció durante la mañana. Por la tarde tenía previsto dirigirse a la Casa Rosada para realizar una entrevista con un medio francés.
El lunes está previsto que vuelva a encabezar una reunión de Gabinete, luego de la suspensión del encuentro durante los preparativos de su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. La reunión marcará el regreso a la actividad habitual del Gobierno después de la gira internacional.
En paralelo, el oficialismo busca ordenar su agenda parlamentaria. Diputados y el Senado avanzaron durante los últimos días con dos proyectos considerados relevantes para el Gobierno: las modificaciones al régimen de zonas frías y la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central.
La administración nacional también tiene entre sus prioridades la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional y una reforma electoral. A esto se suma la intención de que la iniciativa de modificación de la Carta Orgánica del Banco Central vuelva a la Cámara de Diputados, luego de los cambios introducidos en el mecanismo para designar y remover a las autoridades de la entidad monetaria.
El escenario parlamentario estará acompañado por una discusión interna dentro del oficialismo. Milei deberá abordar las diferencias con la senadora Patricia Bullrich, que se profundizaron a partir de la incorporación de modificaciones vinculadas con discapacidad en el Presupuesto 2027.
Las posiciones de Bullrich generaron nuevos cruces dentro del espacio oficialista y abrieron la posibilidad de que la senadora evalúe su continuidad dentro de la coalición de Gobierno.
La agenda presidencial también contempla una nueva salida al exterior. Entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre, Milei tiene previsto viajar a París para participar de la Argentina Week.
Con su regreso al país, el Presidente retoma así una agenda atravesada por el tratamiento de proyectos en el Congreso y por las diferencias políticas dentro del oficialismo, mientras el Gobierno busca avanzar con sus principales iniciativas legislativas.
El Presidente arribó a Buenos Aires a las 9.27, luego de su paso por Nueva York, y se trasladó posteriormente a la quinta de Olivos, donde permaneció durante la mañana. Por la tarde tenía previsto dirigirse a la Casa Rosada para realizar una entrevista con un medio francés.
El lunes está previsto que vuelva a encabezar una reunión de Gabinete, luego de la suspensión del encuentro durante los preparativos de su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas. La reunión marcará el regreso a la actividad habitual del Gobierno después de la gira internacional.
En paralelo, el oficialismo busca ordenar su agenda parlamentaria. Diputados y el Senado avanzaron durante los últimos días con dos proyectos considerados relevantes para el Gobierno: las modificaciones al régimen de zonas frías y la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central.
La administración nacional también tiene entre sus prioridades la Ley de Defensa de la Soberanía Nacional y una reforma electoral. A esto se suma la intención de que la iniciativa de modificación de la Carta Orgánica del Banco Central vuelva a la Cámara de Diputados, luego de los cambios introducidos en el mecanismo para designar y remover a las autoridades de la entidad monetaria.
El escenario parlamentario estará acompañado por una discusión interna dentro del oficialismo. Milei deberá abordar las diferencias con la senadora Patricia Bullrich, que se profundizaron a partir de la incorporación de modificaciones vinculadas con discapacidad en el Presupuesto 2027.
Las posiciones de Bullrich generaron nuevos cruces dentro del espacio oficialista y abrieron la posibilidad de que la senadora evalúe su continuidad dentro de la coalición de Gobierno.
La agenda presidencial también contempla una nueva salida al exterior. Entre el 30 de septiembre y el 2 de octubre, Milei tiene previsto viajar a París para participar de la Argentina Week.
Con su regreso al país, el Presidente retoma así una agenda atravesada por el tratamiento de proyectos en el Congreso y por las diferencias políticas dentro del oficialismo, mientras el Gobierno busca avanzar con sus principales iniciativas legislativas.













